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Miércoles, 02 Noviembre 2016 15:16

Cesar Bertel llega a la galería de la Aduana

NOTICIAS DEL ARTISTA

César Bertel Ospina, pintor, dibujante y acuarelista nacido en Cartagena. Es Doctor en Derecho y Ciencias Políticas y Maestro en Artes Plásticas.

 

 CON LOS AUSPICIOS DE LA SECRETARÍA DISTRITAL DE CULTURA, PATRIMONIO Y TURISMO Y LA CORPORACIÓN LUIS EDUARDO NIETO ARTETA

 

En más de 20 años de trayectoria en la acuarela, ha participado en importantes exposiciones individuales y colectivas en Colombia y a nivel internacional, como las realizadas a nivel individual en la Galería Navas y Navas en Bogotá; Galería Arte Espacio, de Bogotá; en el Museo de Arte Contemporáneo de Cuenca, Ecuador; en la Galería de la Aduana de Barranquilla; en el Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo de Santa Marta; en el Centro de Cooperación Española, en Cartagena; en la Galería BID de Washington, USA; en Museo de Arte Moderno de Cartagena; en el Gasteig Cultural Center de Munich, Alemania; en el Museo de Arte del Tolima; y en la Galería Arte Actual en Bogotá; entre otras.

 

 

Ha participado también en muestras colectivas en Shangay, Singapur, Beijin, Madrid, Namur, Washington, Miami, México DF, Dubai, Caracas, Cuenca, Bogotá, Barranquilla, Cartagena, y Santa Marta, entre otras ciudades de Colombia y del mundo.

 

Sus obras se encuentran en instituciones públicas y privadas como el Museo Nacional del Petróleo Samuel Schneider, Barrancabermeja; Presidencia de Ecopetrol, Bogotá; Club Ecopetrol, Bogota; Galería Arte Espacio, Bogota; Museo de Arte Moderno, Cuenca (Ecuador); Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo, Santa Marta (Colombia); y en colecciones privadas de Colombia, Italia, Israel, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Arabia Saudita, Egipto, Estados Unidos, Ecuador y Venezuela.

 

Es la tercera vez que expone en la Galería de la Aduana de Barranquilla.

 

SOBRE CÉSAR BERTEL

 

En las acuarelas de Bertel yo veo los paisajes de Macondo

                                            Gabriel García Márquez – (Novel de literatura)   

 

Cuando García Márquez escribió su famosa definición del río de Macondo, nunca se imaginó que muchos años después frente a un pliego de papel el acuarelista César Bertel, en algunas de sus piezas evocaría esas imágenes en un río tranquilo y cristalino que surca la inmensidad de la selva amazónica. Una de las características de esta pintura acuosa que más llama la atención es la espesa vegetación representada con toda la gama de verdes, una sinfonía ejecutada por plantas de exóticas especies que reflejan sus hojas de todos los tamaños sobre el agua, relucientes a la luz de ese sol esquivo que penetra por entre el follaje de los altos árboles de la selva misteriosa.    

             Eduardo Márceles Daconte (Escritor, Curador y Crítico de Arte)

 

Bertel ha sabido captar y expresar con tanto acierto y ambición estética la maravillosa urdimbre catedralicia de la selva virgen; el repertorio gozoso del verde innumerable; los espejos corrientes de sus ríos todavía cristalinos; la sabia arquitectura antigua del manglar; es el mismo explorador y artista que ha vivido inmerso durante 15 años en la bella y terrible exuberancia de nuestra selva colombiana, aprendiendo a afinar y a sintonizar la mirada del pintor y del artista con el corazón sobresaltado de un naturalista profundamente persuadido de las realidades urgentes que comporta nuestra naturaleza y nuestro medio ambiente en el contexto de la experiencia ecológica contemporánea. Entonces sabemos por qué nos conmueven tanto estos paisajes intactos todavía en el territorio de la obra de arte realizada por este excelente acuarelista colombiano, y pensamos si no será éste el único ámbito donde puedan quedar resguardadas para siempre del apetito predatorio de hombres comunes y corrientes, gobiernos y empresas nacionales y multinacionales, ciegos todos ante la belleza y ante el urgente valor de la naturaleza.

          Miguel Iriarte (Poeta, periodista y Director Galería de la Aduana)

 

 

Sus pinturas nos recuerdan que toda vegetación es un paraíso en extinción: las hojas inclinadas hacia la luz, los árboles ocultando el cielo, los manglares levitantes entre el cielo y la tierra, las flores despertando en su esplendor y fragilidad, los reflejos del agua en el verdor virgen y extinguido, como el espejo de un mapa potencial de una riqueza expoliada y despreciada. El artista ha estudiado ese paisaje en los últimos veinte años como un guardián entre las hojas, como un antiguo viajero del paisaje que delinea en su cuaderno el estado anímico de las estaciones, como un expedicionario de la nación olvidada en el corazón de la selva.

                                         Gustavo Tatis Guerra (Poeta, periodista, pintor)